Related Posts with Thumbnails

14 de abril de 2011

Freaks: Joseph Merrick, el hombre elefante

A partir de mediados del siglo XIX los circos se plagaron de personajes extraños. Seres diferentes que fascinaban y aterrorizaban al público con su aspecto fuera de lo normal. La gente pagaba para verlos y eran exhibidos con grandilocuencia. Fueron los llamados freaks, personas con alguna malformación que los hacía extravagantes.

Los monstruos de feria, integrantes del llamado sideshow, eran la gran atracción de los circos en la época victoriana. Para estas personas con alguna característica notable, desde baja estatura hasta algún miembro de sobra, la vida de circo podía ser mejor que intentar vivir en sociedad. Se encontraban en un ambiente que los aceptaba y ganaban dinero con aquello que los separaba del resto de los mortales. Muchos de ellos lograron alcanzar una vida plena, formando sus propias familias y abandonando las exhibiciones. Para otros estas exposiciones fueron penosos, padeciendo la explotación de los empresarios circenses y la risa y desprecio de quienes asistían a verlos como un espectáculo.

En la actualidad sabemos que estas malformaciones son causa de mutaciones genéticas, la mayor parte de ellas desarrolladas en la etapa embrionaria, otras, consecuencia de enfermedades o traumatismos. La teratología es la rama de la medicina que las estudia.

En este primer artículo hablaremos del más conocido de ellos: el hombre elefante.

Joseph Merrick padecía terribles malformaciones que comenzaron a desarrollarse a temprana edad. Su madre Mary Jane fue de gran importancia en su vida. Gracias a ella asistió a la escuela y fue su sostén hasta que murió cuando él tenía once años. Merrick tuvo dos hermanos menores a los que sobrevivió, pese a que ellos no presentaban ninguna malformación. Más tarde su madrastra lo obligó a trabajar, y tras años de malos tratos, se fue de su casa a los quince años. Finalmente, tras años de vivir en dificultades, Joseph comenzó a trabajar en un circo por propia iniciativa; pasó de feria en feria, fue llevado a Europa pero al poco tiempo le dejaron a su suerte. Entre grandes esfuerzos volvió a Londres donde el Dr. Frederick Treves lo ayudó. Murió en el Hospital de Londres a la edad de 27 años. El peso de su cabeza le ocasionó una lesión fatal en la nuca, causándole asfixia.
Se estima que Merrick padecía el Síndrome de Proteus, siendo él el caso más grave. Se caracteriza por un crecimiento excesivo de la piel, un desarrollo anormal de los huesos, y es acompañado por tumores en más de la mitad del cuerpo. También padecía neurofibromatosis, condición que se le diagnosticó primero, que consiste en trastornos genéticos del sistema nervioso que afectan el desarrollo y crecimiento de los tejidos de las células nerviosas, ocasionando tumores en los nervios y otras anormalidades como cambios en la piel y deformidades en los huesos.

Comentar



Publicar un comentario