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1 de octubre de 2010

Método de Tortura: Aplastapulgares


Sin duda en otros tiempos preferian aplastar cosas por sobre otras cosas.
Esta noche, mostramos a ustedes otro método de tortura, el aplastapulgares.



Este simple mecanismo de tortura es exactamente igual que el aplastacabezas, un pequeño torno que baja sobre la articulación hasta dejarla inservible totalmente.

Para que los condenados sufrieran aun más, se hacía de manera gradual, por lo que se usaba primero para destruir las uñas, después pasaba a las falanges y finalmente a los nudillos, para llevar la escala de sufrimiento a un grado mucho mayor, pues al final quedaban las manos totalmente desechas.

Por lo general no se hacía toda la "terapia" en una sola sesión, sino que se prolongaba durante días, haciendo que los tejidos frescos y expuestos se infectaran y se empezaran a podrir aùn estando con vida el pobra ajusticiado, ya que no representaba un peligro de muerte real.

Como algunos imaginarán, hay otro método de tortura que tiene el mismo principio y ha sido publicado antes en NecroDomo, hablo de la flauta del alborotador, en la que se aplastaban los dedos de la persona a un trozo de metal que asemejaba una flauta para humillarlo públicamente por hablar de más. Esto causaba un tormento físico al no poder cambiar de posición y por los dedos aplastados.

Este método de tortura también podía usarse separando las uñas de los dedos para luego aplastar la carne expuesta y vulnerable.

También, por no poner en riesgo de muerte a la persona, se usaba para extraer confesiones de probables inculpados en algún crímen; aunque claro, uno confesaría lo que fuere con tal de no verse inmerso en tan terrible tortura...

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