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12 de octubre de 2010

Los embajadores de Holbein

Como prometíamos hace unas semanas es el artículo dedicado a la anamorfosis, vamos a presentar un breve análisis del cuadro Los embajadores, del artista Hans Holbein el Joven, obra realizada en 1533.

Antes que nada, clickeen sobre la imagen siguiente, para ver el cuadro en una mayor resolución. Dediquen por lo menos un minuto a recorrerlo, a ver los detalles de los objetos representados, las texturas distintivas de cada tela, las pieles de los ropajes, la precisión de las expresiones de los protagonistas. En definitiva, la impresionante técnica del pintor.

Hans Holbein el Joven, al igual que su padre Hans Holbein el Viejo, se destacó por sus retratos de gran exactitud, y su progenitor fue el encargado de darle las primeras nociones de arte. Influenciado por el renacimiento, los retratos de Holbein ganaron en composición, sin opacar su calidad de dibujante e ilustrador.
El óleo sobre tela “Los embajadores” es posiblemente su obra más conocida, abundante en símbolos políticos, religiosos y científicos.
Aunque a nosotros pueda resultarnos evidente, la extraña figura que ocupa gran parte del pie del cuadro fue por largo tiempo un misterio. Recién en el siglo XX, cuatrocientos años después de su realización, un crítico de arte descubrió que se trataba de la representación anamórfica de un cráneo humano. Esto transforma al cuadro en lo que se llama una “Vanitas”, palabra que en latín significa vanidad. Vanitas es un tipo de bodegón o naturaleza muerta que tiene como fin mostrar la futilidad de los placeres del mundo cuando se los confronta con la muerte, incorporando un cráneo o algún elemento en decadencia en la composición.
Los dos hombres representados son Jean de Dinteville, embajador de Francia, y Georges de Selve, obispo de Lavaur, y ocasional embajador ante el Emperador romano germánico, la república de Venecia y la Santa Sede.

Entre ellos, sobre una mesa con estantes, se encuentran dispuestos una serie de objetos relacionado a las que eran consideradas las cuatro ciencias matemáticas: la aritmética, la geometría, la música y la astronomía.

Tras la cortina que cubre el fondo, en el margen izquierdo superior, puede verse un crucifijo a medio cubrir.

El suelo está inspirado en los pavimentos que se encuentran en la abadía de Westminster y la Capilla Sixtina. Esto podría representar al macrocosmos, el universo.
En al estantería inferior se encuentran objetos destinados a la práctica de las ciencias representadas.
En la estantería superior están los instrumentos astronómicos y los utilizados para la medición del tiempo. El globo terráqueo con las constelaciones representa a Francia venciendo a sus enemigos.

Un análisis completo en Wikipedia.

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